El Valle de Tena, en el pirineo aragonés (Huesca), es
uno de los destinos de ecoturismo y turismo rural con más encanto y atractivo de la Península Ibérica, y una excelente elección para un fin de semana o unas pequeñas vacaciones.

El Valle de Tena se sitúa entre dos imponentes macizos que alcanzan casi los 3.000 metros y con laderas tupidas por la vegetación del lugar,
el Tendeñera y el Telera, lugares que gozan de una gran importancia ecológica, paisajística y medioambiental; y que nos ofrecen muy diferentes paisajes y rincones naturales.
El Valle de Tena contiene un rico abanico de posibilidades para el turismo rural, tanto por la gran variedad de parajes como por el excelente ecoturismo que se ha desarrollado en las últimas décadas por sus aldeas y pueblos, sus lagos y embalses, y por el corazón de su mágico entorno; convirtiéndose en
una maravillosa opción para tu escapada rural de fin de semana o para tus minivacaciones.
En sus bosques, sus pueblos abandonados y sus rincones naturales encontramos todo tipo de historias y leyendas de brujas, magia, ocultismo y sucesos que este lugar tan fascinante ha perpetuado durante siglos hasta la actualidad, con sus frondosos bosques, sus árboles milenarios, sus arroyos y manantiales, sus sombras y senderos; que nos ofrecen un ambiente mágico y con embrujo del que te enamorarás el primer día que lo visites.
El Valle de Tena y el pirineo aragonés son sin duda lugares que tienes que visitar, admirar y disfrutar alguna vez en la vida, y envolverte en la magia de sus parajes y en la calidez de sus casas rurales y paradores en plena naturaleza.