
Esta modalidad de turismo se encuentra dentro de los que todos conocen como
"Ecoturismo", ya que se trata de "ecosistemas culturales" (la naturaleza trabajada por la mano del hombre) que sirven de base al ecoturismo. Al viajero adepto a este tipo de turismo le interesa conocer las técnicas productivas y participar de las características y típicas formas de vida y de trabajo en el campo.
Esta modalidad de turismo tiene algunas características que valen la pena resaltar:
a) se pone en valor "lo auténtico", que es lo que este tipo de turista desea consumir, es decir se muestra la historia, la cultura y costumbres de una comarca o zona en cuestión;
b) se ofrece trato personalizado y familiar en ambientes poco mecanizados;
c) se logran formar empresas familiares con este desarrollo, y esto trae aparejado la disminución de la emigración a los grandes centros poblados fundamentalmente de la gente joven; y por último:
d) la actividad turística convive con las actividades tradicionales del campo.
Para este tipo de actividades se cuenta con personal para atender a los viajeros, tanto en la prestación (alojamiento y comida), como en sus actividades programadas. En ambos casos, es la misma familia propietaria del establecimiento la que se dedica a esto, acompañados en algunos casos, por algún colaborador externo.
Algunas de las actividades que se pueden desarrollar en estos establecimientos son: las propias de la actividad del establecimiento, cabalgatas, safaris fotográficos, excursiones náuticas, pesca, caza, avistaje de flora y fauna, trekking, mountain bike, elaboración de productos regionales y observación de aves entre otras.
En cuanto a las actividades propias del establecimiento (cosecha de frutos, rodeo de ganado, actividades de granja, etc.), el turista puede jugar dos tipos de papeles:
a) en forma pasiva se limita a observar como otros realizan las tareas;
b) en forma activa participa de estas actividades asistidos por personal capacitado. Estas tareas están preparadas en forma especial para que las realicen los visitantes, ya que no hay que olvidarse que los mismos visitan estos sitios no para trabajar, sino para divertirse.
En todos estos casos el Agroturismo difiere con el Turismo Rural en que este es más activo, y sus visitantes lo visitan más para aprender y vivir esas experiencias. En cambio el Turismo Rural, puede ser utilizado como lugar de esparcimiento, pero con la condición de que esté desarrollado en un ámbito Rural.
Visto en:
turismo20.com