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La localidad cántabra de Castro Urdiales es uno de los mejores destinos para una escapada económica de fin de semana y viajes de ecoturismo. Sus espectaculares paisajes, bello emplazamiento, gastronomía y cultura nos envolverá, un lugar para disfrutar con todos los sentidos.
Castro Urdiales, situado en la zona más oriental de la bella Cantabria, es una villa marinera que ofrece al visitante un sinfín de posibilidades de ocio, tanto en el pueblo como en su entorno, y también monumentos y rincones dignos de ser conocidos. La ciudad se originó durante la Época Romana y muchas otras culturas y civilizaciones han contribuido en la configuración de un inmenso patrimonio histórico y artístico. Además de sus monumentos, Castro Urdiales destaca sobre todo por sus paisajes costeros, zonas acantiladas y playas paradisiacas ideales para disfrutar en familia, con amigos o con nuestra pareja. Algunos de los rincones y edificios más importantes de la localidad son la Iglesia de Santa María, de estilo gótico y con una importante colección de tallas, la ermita de Santa Ana, el Castillo Faro y el puente medieval.
La zona más turística de Castro Urdiales es Puebla Vieja. El casco antiguo de Puebla Vieja, declarado Conjunto Artístico Histórico, posee la mayor parte de las joyas arquitectónicas de la villa, un conjunto de callejuelas donde pasear y perderse es un auténtico placer sensorial. El lugar más llamativo del centro histórico del pueblo es la Plaza del Ayuntamiento, típica medieval y rodeada de soportales, un lugar donde el tiempo parece haberse detenido y que nos transportará directamente a la Edad Media. Tampoco nos podemos perder el Paseo Marítimo, ideal para recorrer andando o montando en bicicleta. Algunos de las atracciones más interesantes del paseo para el visitante son el palacio-Castillo de Ocharán, el Chalet de la Sutileza y la Playa de Brazomar. Otros rincones de gran valor de la villa son la Iglesia de San Pedro, en ruinas, la Casa de los Chelines, el Muelle de Egulior, donde se halla el tranquilo Parque de Amestoy y la Casa de Leonardo Rucabado.
Además de poder visitar todas estas joyas arquitectónicas, no nos podemos olvidar de la rica gastronomía de la zona, un lugar único para poder degustar los frutos del mar más frescos y exquisitos durante nuestro fin de semana de escapada.
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